Archivo de la etiqueta: NoTeLoPierdas

La aventura de Jesús

En mi entrada anterior he hecho referencia a las bienaventuranzas, una especie de código de felicidad según algunos, con el que Jesús inicia su primer discurso evangélico, el discurso del monte. En la actualidad ese cerrito donde Jesús las habría proclamado se llama el Monte de las Bienaventuranzas, el monte de la Aventura a la que nos llama Jesús. Seguir leyendo La aventura de Jesús

Católico sí, escrúpulos nunca

La obsesión del algunos grupos católicos con llevar una moral “impecable” aleja a muchas personas del amor predicado por Jesucristo en el Evangelio y generando escrúpulos innecesarios . En este artículo compartimos algunas reflexiones para poder vivir una fe católica plena en el mundo contemporáneo.

Seguir leyendo Católico sí, escrúpulos nunca

El Riesgo de la Fe

El Riesgo de la Fe

Por Jesús María Bezunartea, Capuchino

Efectivamente, Nicodemo no quiso arriesgarse. Y todos sabemos que en nuestra historia los grandes personajes que admiramos se han enfrentado a grandes riesgos. Se arriesgó Abraham, se arriesgó Moisés, se arriesgó Jesús de Nazareth, se arriesgó Francisco de Asís así como Francisco Javier, se arriesgó Ghandi y se arriesgó la Madre Teresa de Calcuta, se arriesgó Colón igual que Hernán Cortés, se arriesgó el cura Hidalgo y se arriesgó Cristóbal de las Casas y la lista se haría interminable. Y en el caso que nos va a ocupar en los próximos minutos de lectura vemos cómo se arriesga una mujer samaritana, cuyo nombre no conocemos, pero que es el símbolo de quien se quiere arriesgar en el campo de los valores espirituales o de la fe.

Seguir leyendo El Riesgo de la Fe

Y después de la marcha… ¿qué sigue?

¡Más de 400 mil personas! ¡Más de 100 mil familias! ¡Más de 80 ciudades! Los 32 estados de la República… una nación que se ha unido por una misma causa: la Familia.

Esté sábado 24 de septiembre fui testigo de una fiesta ciudadana, la Marcha por la Familia. Con cita en el Auditorio Nacional y el Ángel de la Independencia como destino, cientos de miles de mexicanos se unieron por la causa más importante para cualquier sociedad, la institución de la familia.

“Sin odio y en paz” era la frase que encabezaba el escenario donde se leyó el pronunciamiento del Frente Nacional por la Familia, movimiento convocante de la marcha. Sin odio, porque a pesar de que muchos medios buscaron intencionalmente la confrontación de la movilización con el movimiento LGBT, la marcha por la familia no se pronunció en contra de ninguna persona por ningún razón. En paz, porque las familias marcharon de forma armónica y festiva.

¿La marcha polariza? Quizá el despertar de muchas voces en todo el país a favor de la familia ha levantado sospechas, aversiones e incluso miedos. Pero eso no significa que el Frente Nacional por la Familia (FNF) promueva una agenda de odio ni que provoque división. La causa de la familia es de todos y es la oportunidad de construir puentes y buscar lo mejor para el país.

¿La marcha atenta al estado laico? No. El movimiento no promueve una visión religiosa ni moral única y está en contra de la imposición de la ideología de género por parte del gobierno de nuestro país. El FNF es un movimiento cívico social al cual se han sumado diferentes visiones políticas, diferentes sectores sociales y diferentes confesiones religiosas, porque la causa de la familia ha generado consensos.

Y después de la marca… ¿qué sigue?

1. Tenemos ante nosotros una oportunidad única para detonar la participación ciudadana en México. Nuestro país, que se democratizó sin estar preparado y que sufrido una y otra vez los ensayos de gente lejana a la realidad de nuestro país y cercana a sus propios intereses, tiente ante sí, una causa que es importante para todos los mexicanos, que genera consensos y que desde su propia naturaleza promueve el desarrollo social. Sólo la familia puede lograr eso.

2. Hacer política sin politizarse. Un órgano como el FNF es de vital importancia para nuestro país, ya que es un movimiento social auténtico que nació y se fortaleció por el interés y participación de los mexicanos y no por intereses particulares. México necesita de un movimiento que represente auténticamente las necesidades de los mexicanos y que promueva el desarrollo social y de la persona.

3. Construir una cultura de familia en todos los sectores sociales. Se necesita que cada sector asuma su responsabilidad en la promoción del bien común, donde la sociedad civil, el sector empresarial y gobierno trabajen de la mano para construir una cultura de familia en el ámbito social, cultural, académico y político. La sociedad civil ya se puso de pie, ahora nos toca orquestar esta visión que le hace falta a nuestro país y que todos necesitamos.

La familia ha despertado a México. Un movimiento cono el Frente Nacional por la Familia es bueno para nuestra nación, tan lastimada por problemas sociales y crisis de las instituciones. Podemos, juntos, promover una auténtica democracia, despertando conciencias y moviendo voluntades.

Esto es sólo el principio. El fin y vehículo que tenemos hoy para mover a México es la familia, porque la familia es la solución.

¿Inquisición en el Siglo XXI?

La inquisición es conocida como una forma de represión, muchas veces legal de la libertad de expresión, de la libertad de culto, en resumidas cuentas, de la libertad humana. Ese es el concepto que queda impreso en el pensamiento de muchas personas de nuestro siglo, que luchan constantemente a favor de la libertad humana. Seguir leyendo ¿Inquisición en el Siglo XXI?

¿Qué Iglesia queremos?

En el torbellino y confusión de valores de nuestro tiempo y de nuestra sociedad, las instituciones, tanto civiles como religiosas, están experimentando circunstancias serias, que cuestionan e incluso condicionan su existencia.

 

De ahí que la Iglesia, vista como la institución que reúne a los creyentes en Jesús de Nazareth y, más concretamente para nosotros, la Iglesia católica romana, está pasando por una crisis de credibilidad, no solamente en referencia a su doctrina sino incluso a su modo de existencia.

La Iglesia en crisis

Ante esta crisis, que la podemos mirar y enfocar desde distintos puntos de vista y con actitudes diferentes, vamos a presentar en este espacio reflexiones que nos ayuden a ser críticos de nosotros mismos y responsables ante nuestro mundo de la presencia de la Iglesia y de nuestra adhesión a ella.

 

Porque, ante todo, hemos de recordar que la Iglesia no es propiedad exclusiva de los cristianos sino que pertenece a todos los seres humanos, a quienes Dios quiere anunciar, por medio de ella, la buena nueva del Reino de los cielos.

 

¿Qué ha sucedido desde que el libro de los Hechos de los Apóstoles comentaba que los que formaban la primera comunidad cristiana de Jerusalén “gozaban  de la admiración del pueblo”, hasta que la Iglesia ha sido rechazada e insultada como traidora a la causa de Jesús, de manera que sea común el dicho en la actualidad: “creo en Jesucristo pero no creo en la Iglesia” o “creo en Jesucristo pero no creo en los cristianos”, frase esta última atribuida a M. Gandhi?

 

¿A qué Iglesia se refirió Jesucristo cuando le dijo a Pedro: “sobre ti edificaré mi Iglesia y los poderes del abismo no prevalecerán contra ella”? ¿Qué imagen de Iglesia es creíble hoy?  ¿la de “la barca fuera de la cual no hay salvación eterna” o la que nos la describe como “sacramento –signo- universal de salvación”? La primera imagen es un grito de alerta y de amenaza, la segunda lo es de invitación y esperanza. En este espacio presentaremos imágenes y experiencias de la Iglesia, que hoy día se cuestionan, y otras, que se proponen desde una concepción ecuménica y una actitud de servidora de los valores del Reino en favor de la humanidad.

“Creo en el Cristo pero no creo en los cristianos”. Mahatma Gandhi

Y así nos la presenta el Papa Francisco en su Exhortación Apostólica El gozo del Evangelio. Ya desde antes de publicar este documento, fruto del Sínodo de los Obispos sobre la nueva evangelización, el Papa ha hablado repetidas veces sobre la Iglesia como servidora, la Iglesia como está más para preocuparse de las necesidades ajenas que de las propias.

 

Les voy a transcribir algunas expresiones de la Exhortación, que son suficientemente comprensibles para todos.

 

La Iglesia está llamada a ser siempre la casa abierta del Padre”. “A menudo nos comportamos como controladores de la gracia y no como facilitadores. Pero la Iglesia no es una aduana, es la casa paterna donde hay lugar para cada uno con su vida a cuestas” (n. 47).

 

Repito aquí lo que he dicho a los sacerdotes y laicos de Buenos Aires: prefiero una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades. No quiero una Iglesia preocupada por ser el centro y que termine clausurada en una maraña de obsesiones y procedimientos. Más que el temor a equivocarnos, espero que nos mueva el temor a encerrarnos en las estructuras que nos dan una falsa contención, en las normas que nos vuelven jueces implacables, en las costumbres donde nos sentimos tranquilos, mientras afuera hay una multitud hambrienta y Jesús nos repite sin cansarse: Dadles vosotros de comer” (n. 49).

 

Resumiendo, nos dice el Papa que, ante todo, tengamos presente que somos Iglesia para ser comunidad servidora del mundo y, por ello, las estructuras deben existir en función de la misión de la Iglesia, más aún, si no sirven para ello, deberán ser cambiadas o desaparecer.