Archivos de la categoría Mistagogía

La aventura de Jesús

En mi entrada anterior he hecho referencia a las bienaventuranzas, una especie de código de felicidad según algunos, con el que Jesús inicia su primer discurso evangélico, el discurso del monte. En la actualidad ese cerrito donde Jesús las habría proclamado se llama el Monte de las Bienaventuranzas, el monte de la Aventura a la que nos llama Jesús. Seguir leyendo La aventura de Jesús

Católico sí, escrúpulos nunca

La obsesión del algunos grupos católicos con llevar una moral “impecable” aleja a muchas personas del amor predicado por Jesucristo en el Evangelio y generando escrúpulos innecesarios . En este artículo compartimos algunas reflexiones para poder vivir una fe católica plena en el mundo contemporáneo.

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El Riesgo de la Fe

El Riesgo de la Fe

Por Jesús María Bezunartea, Capuchino

Efectivamente, Nicodemo no quiso arriesgarse. Y todos sabemos que en nuestra historia los grandes personajes que admiramos se han enfrentado a grandes riesgos. Se arriesgó Abraham, se arriesgó Moisés, se arriesgó Jesús de Nazareth, se arriesgó Francisco de Asís así como Francisco Javier, se arriesgó Ghandi y se arriesgó la Madre Teresa de Calcuta, se arriesgó Colón igual que Hernán Cortés, se arriesgó el cura Hidalgo y se arriesgó Cristóbal de las Casas y la lista se haría interminable. Y en el caso que nos va a ocupar en los próximos minutos de lectura vemos cómo se arriesga una mujer samaritana, cuyo nombre no conocemos, pero que es el símbolo de quien se quiere arriesgar en el campo de los valores espirituales o de la fe.

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La Fotografía, reflejo de la realidad

Una fotografía es El acto de comunicación de Dios a la humanidad es la revelación, esto nos separa de todas las filosofías e ideologías, que solo por la razón o el desarrollo del pensamiento descubren que hay algo más y que llaman de muchas formas, nosotros sabemos que es Dios.

El acto de la revelación implica dos movimientos particulares, Dios que toma la iniciativa y habla, y la respuesta del hombre que recibe el mensaje y actúa conforme a dicha revelación y se suscita la fe.

Podemos comprender que la revelación consiste entonces, en la manifestación libre de Dios al hombre mediante hechos y palabras, que se caracteriza por ser gradual, gratuita, nueva y  su cauce fundamental es una persona: Jesús de Nazareth.

La revelación está cerrada en Cristo, todo lo que podemos descubrir y saber de Dios lo tenemos en las Escrituras y que el Magisterio de la Iglesia y la Sagrada Tradición tienen la responsabilidad de velar, interpretar y profundizar.

Lo mismo sucede con una fotografía, captamos una imagen, en la cual se revela y muestra para todos de una forma accesible, haciendo que podamos recordar, actualizar y establecer una relación con el objeto que se muestra.

Las escrituras muestran a Dios, manifiestan su ser, su persona, su forma de ser y hacer, pero para poder hacer una correcta interpretación de esta revelación debemos hacer uso de algunas herramientas como son la hermenéutica y la exégesis, que nos permiten dialogar con el texto y desde el texto, trayéndolo a nuestra actualidad.

Lo mismo una imagen de una fotografía que nos vincula con el objeto en ella, y hace que se establezca una relación personal, también Dios se manifiesta en nuestras vidas de la misma manera, teniendo presente que es Cristo quien manifiesta plenamente a Dios como Padre. (Cfr. Catecismo de la Iglesia Católica #51)

Se han dado casos de revelaciones privadas, pero como dice en Catecismo en el numero 67: “La fe cristiana no puede aceptar “revelaciones” que pretenden superar o corregir la Revelación de la que Cristo es la plenitud. Es el caso de ciertas religiones no cristianas y también de ciertas sectas recientes que se fundan en semejantes “revelaciones”.”

Por lo que debemos de tener mucho cuidado y atención en estas posibilidades, ya que dice en el mismo número del Catecismo: “A lo largo de los siglos ha habido revelaciones llamadas “privadas”, algunas de las cuales han sido reconocidas por la autoridad de la Iglesia. Estas, sin embargo, no pertenecen al depósito de la fe. Su función no es la de “mejorar” o “completar” la Revelación definitiva de Cristo, sino la de ayudar a vivirla más plenamente en una cierta época de la historia. Guiado por el Magisterio de la Iglesia…”

Debemos tener claro que al tener una imagen, podemos descubrir en ella muchos elementos que nos hagan revelar y vivir con lo que se muestra en el retrato, pero quienes pretendan hacer una nueva versión, se están alejando de nuestra fe, y fácilmente caen en la distorsión de la misma.

Es como quien de una fotografía hace una copia a mano, repitiendo la mayor cantidad de elementos, pero en cierto momento decide aportar al dibujo y llega un momento que puede parecerse, pero no es la fotografía original, y que en el caso de algunos artista puede valorarse eso, pero en el caso de nuestra fe, no podemos alejarnos o modificar la revelación hecha por Dios.

La mejor imagen que podemos tener de Dios nos la dice san Juan en su carta: “Dios es amor” (1°San Juan, 4, 16), es un padre amoroso, que perdona, que es cercano, que quiere la conversión del pecador y no que se condene. Cualquier imagen diferente a esta nos aleja de la verdad, nos pone incluso en serios conflictos con las imágenes de fe que Dios ha revelado.

He podido tener a mi alcance ciertas revelaciones privadas, que algunas van desde cosas absurdas hasta ideas contrarias y contradictorias con nuestra fe, incluso casos como no usar cierta marca de jabón para ropa o usar ciertos productos que según el vidente dice que Dios, la Virgen o Jesús están en contra de  dichos bienes, otras ideas más contrarias a la fe hablan de que Dios está muy enojado, y está a punto de caer  sobre la humanidad su venganza, evidentemente quien recibió esta supuesta visión, no conoce las escrituras, ni el plan de salvación desde el amor y la misericordia de Dios.

Desconocer estos elementos hace que tengamos imágenes distintas, variadas, incluso desenfocadas de nuestra fe, haciendo de nuestra relación con Dios algo muy distinto a lo que en realidad es, y que el temor, la venganza, odio u otros sentimientos sean los que nos controlen y no el amor.

Recuerdo las palabras de un gran amigo con quien pude participar en una serie de programas de radio vinculado a este mismo portal, Don Eduardo Sastré, con quien en más de una ocasión reflexionamos sobre esta dinámica de Dios, de su amor, y en algún momento él decía: “Si Dios tuviera cartera…tendría nuestra fotografía en ella” como un padre amoroso que lleva lo más querido cerca de sí.

Tu Voluntad

TU VOLUNTAD

Por: Adriana López Córdoba

 

Siete, son siete los días en los que el creador hizo todo el mundo.

Siete, son siete los días que me la paso pensando:

¿Por qué aquí?

¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?

Las mismas preguntas todos los días.

Quisiera responderlas

De verdad,  quisiera.

Pero sólo creo,

Por Fe, sólo lo creo

 

Creo que fuiste tú, Señor, quien me dio la vida,

que fuiste tú,  quien creo todo,

desde los pequeños pajaritos, hasta las grandes bestias,

desde el amanecer, hasta el anochecer,

desde cero, hasta infinito,

desde el pequeño y tierno pasto,

hasta los grandes árboles verdes,

desde amor, hasta familia,

desde corazón, hasta sufrimiento.

 

Sufrimiento.

Has hecho tanto Padre,

has creado todo.

viniste, anunciaste tu llegada

diste amor y nadie lo aprecio…

¡qué vergüenza!

Y todavía, moriste por mi perdón,

Moriste por mi pecado y por amor.

 

Sé que creaste todo lo grande,

todo lo pequeño,

cada nube en el azul cielo,

cada persona en esta Tierra,

que tú conoces cuantos cabellos tengo,

que tú conoces mis pensamientos,

y a cada una de las cosas a las que me enfrento.

Tú mejor que nadie me conoces

 

Pero, ¿Por qué Dios? ¿Por qué?

¿Por qué aquí?

¿Por qué y para que me has creado?

¿Qué importancia tengo yo aquí?

¿Qué importa? Si nadie me conoce, si todos me miran como si fuera basura.

Si ni siquiera saben escucharme.

 

Quizá, sí, quizá

Sólo si me arrodillo,

si cierro mis ojos,

si paso un momento más contigo, en silencio,

tú a mi lado,

podré sentirte,

sólo así podré descubrirlo.

 

Pero Padre,

¿Qué pasa si nadie me escucha?

¿Si me ignoran?

¿Sabes algo? No importará

no importará nada más que hacer tu voluntad,

sólo tu voluntad,

porque soy nada,

vengo del polvo y al polvo volveré,

pero mi alma, contigo estará.

 

Esa gente, que se sienta y sólo mira ¡tu más bella creación!

Que no se toma un momento para preguntar lo que necesitas,

Que gran desperdicio de tiempo.

Tú, tú eres especial, y vale la pena perder la vida por ti.

Que más gente te conozca

¿Eso es lo que quieres?

Eso hare, todo lo que me pidas hare

Porque esa es y siempre será, tu voluntad.

Lo elegí antes de nacer

Elegir la propia vida antes de nacer… Pensamientos propios de las corrientes de la Nueva Era han llegado a mezclarse con el cristianismo, haciendo que los creyentes piensen que la predestinación a ciertas circunstancias de la vida son parte determinante de sus bendiciones y sufrimientos de cada día hasta llegar a afirmar “Así lo elegí yo antes de nacer” Seguir leyendo Lo elegí antes de nacer

Superstición en el catolicismo, una realidad

Superstición, pensamientos mágico-religiosos y aseveraciones irracionales en nombre de la fe son algunas de las cosas que los católicos debemos evitar a toda costa. En este artículo de mistagogía analizamos algunos enunciado que debemos desterrar de nuestra vida espiritual.
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