Archivos de la categoría Estilo de vida

Ama a tu prójimo como a ti mismo. Aquí encontrarás artículos que pueden darte ideas para estar bien contigo y con los demás

Te amo siempre y cuando no

Te amo siempre y cuando no hagas lo que me hace enojar, te amo siempre y cuando cumplas el compromiso que hiciste, te amo siempre y cuando no me seas infiel, te amo siempre y cuando sigas esforzándote por mejorar.

Son estos los condicionantes que destruyen toda relación de amigos, de padres e hijos, de noviazgos y de matrimonios.

Si condicionas el amor, mejor no ames

El día de ayer estaba escuchando la predicación del Padre Eugenio, párroco de la “Santa Cruz del Pedregal” y Misionero del Espíritu Santo, congregación fundada por el sacerdote francés Félix de Jesús Rougier. Comentaba: Dan risa esos novios que se dicen mutuamente: “ya sabes que no me gusta que hagas esto pequeño, no lo vuelvas a hacer”, “Ya sabes que esta forma de ser tuya me hace enojar, evítala bebé”… Y reflexionaba en voz alta: Si ya desde novios saben que el tema es una obra de teatro, ¿para qué están juntos?

Ciertamente una obra de teatro puede mantener entretenido a cualquiera durante 40 minutos, hora y media tal vez. Cuando una mala obra de teatro dura ya dos horas o más la gente sale hastiada. Pero ¿qué pasa cuando las relaciones interpersonales se vuelven una obra de teatro? Las partes asumen un rol determinado que ellos mismos eligen pero ciertamente no es natural y la psicología pasa factura inmediatamente.

Amar lo que ES es amar en realidad

Cuando se habla de relaciones Padre-Hijo se cuestiona mucho el hecho de si los padres aman incondicionalmente a todos su hijos y de la misma manera. Ciertamente esto no es así en la humanidad. Los padres suelen tener altas expectativas sobre sus hijos en diversas materias y si sus hijos no las cumplen, los maltratan.

Los hijos que a su vez han recibido lo que en psicología se llama “Condicionamiento Clásico” suelen condicionar el resto de sus relaciones: ya no aman a sus amigos o a sus parejas por lo que son sino por las expectativas que tienen sobre ellas. Vemos entonces jovencitas engatuzadas con novios tóxicos a los que no pueden soltar porque “le están haciendo el bien, lo van a cambiar” Son en realidad intentos por llenar un gran vacío interior. De igual manera se ven por allí jóvenes intentando cambiar a los demás, convertirlos al Evangelio, incorporarlos al movimiento X, Z o Y… nuevamente un amor y amistad condicionados a “transformar al otro”.

Si un ser humano se decide a amar, debe amar a la persona entera con todos sus defectos y virtudes, al tiempo que asume las consecuencias que derivarán de las mismas. Ejercer coerción sobre hij@s, novi@s, amigos o herman@s en nombre de “hacerles el bien” no deja de ser una forma de decirle a la persona que en realidad sólo se le ama en virtud de una expectativa futura y no por sí misma.

El amor de Dios no pone condiciones

Lejos de asemejarse esto a un acto de caridad, desvirtúa el verdadero amor humano que tendría que ser, para el cristiano, reflejo del Divino. El amor de Dios es un amor muy “ontológico” Dios ama por que ES amor.

De esta manera, el cristiano sabe que Dios no tiene expectativas sobre él. La santidad inicia con el saberse amado por Dios en la condición humana, frágil, pecadora y a sabiendas de que la vida será un camino de autoconocimiento donde gracia y libertad forjarán a un ser humano maduro, pleno y capaz de amar.

Pero cuando Dios nos ama, no nos quiere cambiar. Nos ama como somos y hasta podríamos decir que “se aguanta” nuestras ingratitudes e imperfecciones. Ama sin límites porque él no necesita nada de nosotros. Sabe que es su amor el que nos lleva a la transformación cuando libremente y sin condicionamientos lo aceptamos.

El amor humano tiene límites

Sin embargo los hombres somos limitados y no podemos amar en la misma medida que Dios. Es importante conocer nuestras limitaciones para poder amar con constancia.

Si una jovencita se enamora de un drogadicto y pretende cambiarlo, deberá asumir que el cambio puede durar años, que puede engendrar hijos y su marido no cambiará. Que los hijos pueden ser maltratados por el padre en drogas y quizás eso no cambie durante años y que después de riñas y luchas los hijos podrán enfrentar al padre que los maltrató y hacerlo entrar en razón junto con la perseverante madre… pero tal vez ni eso lo haga cambiar. El cambio es siempre un acto libre, personal y de cara a Dios. Un cambio exterior hecho “por agradar a alguien” es siempre temporal y ficticio.

Lo necesario entonces es medir las propias fuerzas dependiendo del tipo de relación que guardamos con los demás. Los compromisos reales, los obligados por la sangre, los necesarios por la convivencia diaria y los autoasumidos.

En los compromisos autoasumidos (amigos, novios, relaciones laborales no obligadas etc.) La libertad es un factor determinante sin el cual no se pueden construir cosas estables. En el momento en que en este tipo de relaciones existe un condicionamiento se entra de inmediato en una ficción o simulacro.

Te amo siempre

Para finalizar, debemos recordar que nadie da lo que no tiene. Cuando no nos apreciamos a nosotros con realismo según nuestra edad, estado de vida,, vocación personal y condición, no somos capaces de amar correctamente a los demás. Debemos amarnos a nosotros mismos SIEMPRE, no siempre y cuando no…. de lo contrario  crearemos relaciones de poder y dominio donde lo importante es lo que obtengo del otro, lo que hago cambiar al otro, lo que espero del otro y las posibilidades que tengo de obtenerlo.

Cónocete a ti mismo, rezaba el Oráculo de Delfos. Y como nadie ama lo que no conoce, como dice San Agustín, debemos por ende, conocernos profundamente antes de pretender conocer a alguien más y, evidentemente antes de darle nuestro amor, deberemos amarnos a nosotros mismos como el Padre nos ha amado: Sin condiciones. Omitir nuestro sano amor propio al construir relaciones redundaría en heridas muy graves y difíciles de sanar a lo largo del tiempo, ya sea entre amigos o novios.

¿Y tú amas siempre y cuándo o siempre y cuándo no… ?

Cristianismo y medio ambiente

La reciente encíclica de su Santidad, el Papa Francisco “Laudato Si'” nos habla de la responsabilidad que el católico tiene ante la tierra que habita y el cuidado del medio ambiente. Lejos de ser un tema de activismo ecológico, el cuidado del planeta debe formar parte de los criterios de evaluación de conciencia de los bautizados.

Seguir leyendo Cristianismo y medio ambiente

Abstinencia: MÁS PRESERVATIVOS… ¿MENOS SIDA?

“La abstinencia es el método 100% seguro para evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual.” Esta oración venía en un libro de texto de Formación Cívica y Ética de segundo grado de secundaria, posteriormente venía un punto y aparte, y una lección completa de uso de métodos anticonceptivos, con diagramas de uso del preservativo y pastillas hormonales. Sin embargo fue en el único libro donde encontré la idea de la abstinencia, el resto se limitaba a exponer y desarrollar el tema de los métodos anticonceptivos y uso del preservativo.

¿Es la Abstinencia algo utópico?

Si la abstinencia es el método 100% efectivo para incluso erradicar las enfermedades de transmisión sexual, la pregunta es ¿porqué merece solo un renglón de todo a una unidad? O peor ¿por qué es omitido? Respuestas comunes podrían ser “porque es moralista, obsoleto y/o utópico”. Una segunda pregunta sería: ¿la abstinencia es realmente un término moralista, obsoleto y/o utópico?

 

Hace algún tiempo estuve investigando un caso de estudio sobre el VIH/SIDA en Uganda, un país africano que en el 2006 su tasa de infecciones de esta ETS (Enfermedad de Transmisión Sexual) redujo en un 30% en personas de 15 a 49 años, además el consumo de preservativos se redujo. Este es un caso atípico considerando otros países en donde la tasa de contagio no sólo no disminuye, sino aumenta.

¿Qué hicieron en Uganda para lograrlo? El proceso que adoptó el gobierno, que se transformó en una política pública, fue el método ABC: Abstinence, Be faithful, Use condom (Abstinencia, Ser fiel y Uso de condón).

 Uganda desarrolló una política pública contra las ETS: el ABC de Abstenerse, Ser (Be en inglés) fiel y  usar (C)ondón

Si el método 100% por ciento seguro para no contraer ETS es la abstinencia, entonces es necesario promoverla como opción A para evitar el contagio, lo cuál se tradujo en campañas mediáticas y de educación para los jóvenes, no como un moralismo sino como una respuesta real y objetiva de combate a las infecciones.

 

Otro detonante del contagio es la vida sexual con múltiples parejas, por lo tanto si la persona no se abstiene de tener relaciones sexuales a edad temprana, la opción B es la fidelidad. El tener una sola pareja sexual no es algo obsoleto, es un método que, no te exenta del contagio, pero reduce considerablemente el peligro.

 

Por último, si el joven mantiene una vida sexual activa y con múltiples parejas se recomienda como método C el uso del preservativo, como último recurso.  La realidad habla, el método funcionó.

 

La pregunta es ¿por qué no se ha replicado el método en otras naciones? Porque el uso del preservativo para prevenir el contagio del VIH/SIDA tiene un fundamento ideológico, político y económico. El consumo de preservativos genera ingresos económicos, su distribución es una política a corto plazo fácil de vender a la población y se ha logrado que en el imaginario colectivo se considere que es la mejor opción y cualquier propuesta diferente suena “irresponsable” y “obsoleta”.

 

La realidad nos está alcanzado, las tasas de contagio de ETS van en aumento y cada ves sus víctimas son más jóvenes. Si queremos resultados distintos, hagamos cosas distintas, el camino ya está trazado. ¿Seremos parte de una ideología o actuaremos de acuerdo a la verdad?

 

Juan Antonio López Baljarg

@Juanlbaljarg