Archivos de la categoría Familia, Sociedad y Política

Ser un verdadero católico es una decisión que abarca todos nuestros ambientes de vida. No te pierdas nuestros artículos sobre cómo vivir con coherencia la opción que has hecho por vivir como auténtico cristiano.

Los mexicanos somos unos hijos mal educados

 

El objetivo de este articulo sin duda no va a ser buscar la aprobación de todos los lectores. Sin embargo, es un punto de vista distinto a lo que estamos acostumbrados a escuchar o es diferente a lo que queremos oír. Nos gusta que nos digan lo que queremos y como queremos. En especial el Gobierno. Estamos mal acostumbrados a que el Gobierno nos mienta de la manera en la que nos gusta en lugar de afrontar la verdad como llega.

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¿Inquisición en el Siglo XXI?

La inquisición es conocida como una forma de represión, muchas veces legal de la libertad de expresión, de la libertad de culto, en resumidas cuentas, de la libertad humana. Ese es el concepto que queda impreso en el pensamiento de muchas personas de nuestro siglo, que luchan constantemente a favor de la libertad humana. Seguir leyendo ¿Inquisición en el Siglo XXI?

Mensaje en video del Papa Francisco por la paz en Siria (05/07/2016)

Mediante un comunicado de prensa hecho público este 5 de julio, Caritas Internationalis recuerda que el Papa Francisco exhorta a los gobiernos a fin de que encuentren una solución a la guerra en Siria como parte de la campaña de la misma Caritas titulada “Siria: La paz es posible”. En efecto, mediante un mensaje en video grabado de modo especial ante la situación que se está viviendo en esta nación, el Pontífice se dirige a todos los fieles y, de modo especial, a quienes trabajan con Caritas en la construcción de una sociedad más justa, para decirles que la paz en este país es posible. El Papa Francisco afirma que todos han reconocido que no hay una solución militar para Siria, sino que sólo existe una solución política. De modo que la comunidad internacional debe apoyar las negociaciones de paz para crear un gobierno de unidad nacional. Compartimos a continuación, el mensaje del Papa en video:

Ser congruente, una tontería

Ser congruente, una tontería

-“Entonces, ¿Sócrates decidió cumplir la pena de muerte a pesar de que tuvo la oportunidad de huir y salvar su vida?”-. -“Así es”– le respondí. -“¡Pues que tonto!”- concluyó mi alumno.

Y sí, en la actualidad parece tonta esta decisión de quién ha sido uno de los más grandes filósofos de la historia. El dilema de esta situación en el fondo es de congruencia. Sócrates estuvo dispuesto a morir siendo fiel a sus ideales, antes que a vivir siendo incongruente con su pensamiento.

Ser congruente cada día

Cada uno de nosotros día a día nos enfrentamos a dilemas similares al de Sócrates (la gran mayoría de ellos, no tan dramáticos). Y es a lo largo del día tomamos una cantidad impresionante de decisiones, pero sólo algunas de ellas son las que ponen a prueba nuestra congruencia.

El ser humano, dotado de inteligencia y voluntad, tiene la capacidad de discernir lo correcto de lo incorrecto y de actuar en consecuencia. El dilema se encuentra en que muchas veces dejamos de usar estas cualidades. Como consecuencia caemos en lo que Enrique Rojas llamó Indiferencia Pura y Cinismo Práctico.

Primero hablemos de la Indiferencia Pura. El ser humano moderno ha visto demasiados cambios en muy poco tiempo gracias a los avances científicos y tecnológicos. Todo lo que deja atrás la modernidad se vuelve “obsoleto”; es así como el hombre moderno empieza a interesarse más por poseer lo moderno que buscar lo que es mejor para él.

El problema es que esto se traslada a las normas éticas. Argumentando que “los tiempos han cambiado” al ser humano moderno deja de interesarse por buscar lo correcto y actuar según el tiempo en el que vive. Esto es la Indiferencia Pura, dejar de preocuparse por buscar el bien para actuar de acuerdo a lo que sea socialmente aceptado en ese momento.

El segundo nivel es el Cinismo Práctico. Nos encontramos en una cultura del mínimo esfuerzo, es decir, tener libertad pero sin responsabilidad, mayor placer pero menos esfuerzo… realizar acciones pero sin consecuencias. Esta dinámica promueve el egoísmo que es la base del cinismo.

El ser humano moderno inserto en esta dinámica egoísta, cuando se enfrenta a un dilema ético, aun conociendo lo correcto prefiere lo que más le conviene en ese momento o lo que es más fácil para él.  Si la indiferencia es dejar de interesarse por buscar el bien, el cinismo es conocerlo y aun así actuar de forma completamente diferente.

Lamentablemente, el mundo de hoy está lleno de indiferencia y cinismo; pero entonces, ¿por qué nos sorprendemos de actos corruptos, de hechos violentos y situaciones injustas en nuestro país?

El congruente es lo que debe ser

El verdadero cambio, el que es de fondo y perdurable, se encuentra en que cada uno de nosotros sea lo que debe ser y haga lo que le toca hacer. Esto es la congruencia, la que supera las corrientes indiferentes de la sociedad moderna y que rechaza los actos cínicos tan deseables en el mundo de hoy.

Y que como a Sócrates nos llamen tontos, que nos llamen locos. Pero como dijo atinadamente Steve Jobs: “…aquellos que están lo suficientemente locos como para pensar que pueden cambiar el mundo, son quienes lo hacen.”

Mujer, un accesorio para caballeros

La mujer es un accesorio para caballeros. Esto es lo que la sociedad actual nos ha enseñado acerca del rol de la mujer, desvirtuando con ello su dignidad, su rol y vocación a la plenitud.

Un accesorio, no una persona

Ciertamente hay una gran diferencia entre ser persona y ser accesorio. Un accesorio se usa para diferentes fines, para decorar algo, para presumir, para ensalzar la belleza de quien lo porta. Pero un accesorio, por muy hermoso que sea no deja de ser eso: un objeto.

La objetización de la mujer a la que la sociedad nos ha acostumbrado hace pensar al común de la población femenina que su misión en la vida es “soportar” humillaciones y maltratos que el pensamiento colectivo le pide aceptar como “muestras de amor incondicional”

Un accesorio no piensa, no tiene voz ni voto.

Lejos de este pensamiento, la enseñanza de la Iglesia sobre la dignidad de la mujer ha enfrentado sectores misóginos dentro y fuera de la misma iglesia. No podemos olvidar textos como la carta Encíclica de Juan Pablo II, Mulieris  Dignitatem (La Dignidad de la mujer) donde se habla de la situación de desventaja en la que la mujer se ha encontrado a lo largo de la historia frente al hombre:

 «Hacia tu marido irá tu apetencia y él te dominará» (Gén 3, 16)

Una de las primeras consecuencias del pecado original es que el hombre deja de ver a la mujer como a su igual y empieza a someterla. Estas consecuencias se ven con claridad en nuestra cultura contemporánea: hombres desentendidos de sus parejas (novias, esposas o hijas) a las que maltratan activamente o pasivamente al no darle mayor relevancia a sus emociones, sueños, intereses, etc. o padres de familia esperando tener hijos varones y despreciando sustancialmente a las hijas mujeres que reciben, viéndolas como una carga más que como una bendición.

Este maltrato generalizado contra la mujer produce en ellas inseguridad, indecisión y actitudes de poquedad en la mayoría de los casos. En otros tantos se ven mujeres que empiezan a maltratar a ls hombres que las rodean como una manera de autoprotección ante los abusos sufridos.

La necesidad de la igualdad .

En la misma carta Encíclica, Juan Pablo II comenta la necesidad de que el hombre pueda entregarse a la mujer en la misma forma en la que ella se entrega para restaurar, con la gracia de Dios, el estado original de igualdad (y no de posesión) que hay entre ambos.

Lejos de fomentar este modelo de equilibrio, las sociedades modernas han ensalzado a los hombres maltratados por las mujeres difíciles lo mismo que a las mujeres que destruyen su propia felicidad con el objetivo de “ayudar” a sus parejas.

Ninguno de los dos modelos funciona dentro del pensamiento cristiano. No puede ser el hombre como plastilina en manos de su mujer para que ella lo forme (Ésa, se supone fue una tarea de sus padres y de él mismo) ni tampoco puede ser la mujer un accesorio que el hombre presume. Cualquiera de estas situaciones lastima profundamente la vocación a la felicidad que hombres y  mujeres tienen.

La dignidad de la mujer

La mujer no sólo es corazón. Algunos sectores católicos han querido encerrar a la mujer en un papel de ser “la tierna de la casa” “la consoladora” “la sufridora del hogar en pro de esposo e hijos”.

Pero la mujer es y tiene la tarea de ser corazón y razón, lo mismo que su marido. Por eso durante el sacramento del matrimonio es ella quien recibe las “arras” como señal de que administrará el hogar con sabiduría.

“Anillo de oro en el hocico de un cerdo es la mujer hermosa pero poco inteligente” afirma el libro de los Proverbios en su capítulo 11 y versículo 22.

Es por esto que los medios de comunicación, la sociedad y tristemente, las mismas familias, suelen quitar mérito a los éxitos intelectuales de las mujeres… una mujer que no se valora a sí misma, cumplirá más fácilmente con el papel de “accesorio” que una que está consciente de su gran potencial y dignidad y terminará decorando (con el perdón de la dureza del ejemplo) el hocico de un cerdo, es decir, de un hombre que la maltrate o la aprecie poco.

María, la mujer más excelsa.

De aquí podemos ver con claridad cómo el papel de la Virgen María en el catolicismo es fundamental.

No por la virgnidad, que es un atributo propio de la madre de Dios, sino por la solidez, la sabiduría, la fortaleza y otras virtudes, la Virgen María ilumina el ideal de la mujer cristiana. María, Madre de Jesús tiene un papel mucho más importante que el de los apóstoles en la historia de la salvación y sólo ella es digna de la llamada “Hiper Dulía” una veneración superior a la de todos los santos.

Como hijas de Eva las mujeres quedaron sometidas a los hombres de todos los tiempos pero como hijas de María, las mujeres están llamadas a encontrar un compañero que las dignifique, las ensalce y las potencie tanto como José a la madre del creador.

El papel del hombre

Para terminar. Queda claro que los hombres tenemos una responsabilidad de un gran calibre frente a las mujeres: es la responsabilidad de buscar su felicidad con el mismo ahínco que implica el deseo natural nos conduce a ellas. Enamorarse de una mujer en el pensamiento cristiano es sinónimo de ofrecerle tantos y más beneficios como los que recibimos de su compañía, su belleza y su conversación. El hombre que no se esfuerza por la felicidad de su mujer demuestra no merecerla, rompiendo nuevamente el plan que Dios tiene para la felicidad de ambos:

“Hombres, amen a sus mujeres como Cristo amó a su Iglesia y se entregó por ella” Ef 5,25

 

 

Te amo siempre y cuando no

Te amo siempre y cuando no hagas lo que me hace enojar, te amo siempre y cuando cumplas el compromiso que hiciste, te amo siempre y cuando no me seas infiel, te amo siempre y cuando sigas esforzándote por mejorar.

Son estos los condicionantes que destruyen toda relación de amigos, de padres e hijos, de noviazgos y de matrimonios.

Si condicionas el amor, mejor no ames

El día de ayer estaba escuchando la predicación del Padre Eugenio, párroco de la “Santa Cruz del Pedregal” y Misionero del Espíritu Santo, congregación fundada por el sacerdote francés Félix de Jesús Rougier. Comentaba: Dan risa esos novios que se dicen mutuamente: “ya sabes que no me gusta que hagas esto pequeño, no lo vuelvas a hacer”, “Ya sabes que esta forma de ser tuya me hace enojar, evítala bebé”… Y reflexionaba en voz alta: Si ya desde novios saben que el tema es una obra de teatro, ¿para qué están juntos?

Ciertamente una obra de teatro puede mantener entretenido a cualquiera durante 40 minutos, hora y media tal vez. Cuando una mala obra de teatro dura ya dos horas o más la gente sale hastiada. Pero ¿qué pasa cuando las relaciones interpersonales se vuelven una obra de teatro? Las partes asumen un rol determinado que ellos mismos eligen pero ciertamente no es natural y la psicología pasa factura inmediatamente.

Amar lo que ES es amar en realidad

Cuando se habla de relaciones Padre-Hijo se cuestiona mucho el hecho de si los padres aman incondicionalmente a todos su hijos y de la misma manera. Ciertamente esto no es así en la humanidad. Los padres suelen tener altas expectativas sobre sus hijos en diversas materias y si sus hijos no las cumplen, los maltratan.

Los hijos que a su vez han recibido lo que en psicología se llama “Condicionamiento Clásico” suelen condicionar el resto de sus relaciones: ya no aman a sus amigos o a sus parejas por lo que son sino por las expectativas que tienen sobre ellas. Vemos entonces jovencitas engatuzadas con novios tóxicos a los que no pueden soltar porque “le están haciendo el bien, lo van a cambiar” Son en realidad intentos por llenar un gran vacío interior. De igual manera se ven por allí jóvenes intentando cambiar a los demás, convertirlos al Evangelio, incorporarlos al movimiento X, Z o Y… nuevamente un amor y amistad condicionados a “transformar al otro”.

Si un ser humano se decide a amar, debe amar a la persona entera con todos sus defectos y virtudes, al tiempo que asume las consecuencias que derivarán de las mismas. Ejercer coerción sobre hij@s, novi@s, amigos o herman@s en nombre de “hacerles el bien” no deja de ser una forma de decirle a la persona que en realidad sólo se le ama en virtud de una expectativa futura y no por sí misma.

El amor de Dios no pone condiciones

Lejos de asemejarse esto a un acto de caridad, desvirtúa el verdadero amor humano que tendría que ser, para el cristiano, reflejo del Divino. El amor de Dios es un amor muy “ontológico” Dios ama por que ES amor.

De esta manera, el cristiano sabe que Dios no tiene expectativas sobre él. La santidad inicia con el saberse amado por Dios en la condición humana, frágil, pecadora y a sabiendas de que la vida será un camino de autoconocimiento donde gracia y libertad forjarán a un ser humano maduro, pleno y capaz de amar.

Pero cuando Dios nos ama, no nos quiere cambiar. Nos ama como somos y hasta podríamos decir que “se aguanta” nuestras ingratitudes e imperfecciones. Ama sin límites porque él no necesita nada de nosotros. Sabe que es su amor el que nos lleva a la transformación cuando libremente y sin condicionamientos lo aceptamos.

El amor humano tiene límites

Sin embargo los hombres somos limitados y no podemos amar en la misma medida que Dios. Es importante conocer nuestras limitaciones para poder amar con constancia.

Si una jovencita se enamora de un drogadicto y pretende cambiarlo, deberá asumir que el cambio puede durar años, que puede engendrar hijos y su marido no cambiará. Que los hijos pueden ser maltratados por el padre en drogas y quizás eso no cambie durante años y que después de riñas y luchas los hijos podrán enfrentar al padre que los maltrató y hacerlo entrar en razón junto con la perseverante madre… pero tal vez ni eso lo haga cambiar. El cambio es siempre un acto libre, personal y de cara a Dios. Un cambio exterior hecho “por agradar a alguien” es siempre temporal y ficticio.

Lo necesario entonces es medir las propias fuerzas dependiendo del tipo de relación que guardamos con los demás. Los compromisos reales, los obligados por la sangre, los necesarios por la convivencia diaria y los autoasumidos.

En los compromisos autoasumidos (amigos, novios, relaciones laborales no obligadas etc.) La libertad es un factor determinante sin el cual no se pueden construir cosas estables. En el momento en que en este tipo de relaciones existe un condicionamiento se entra de inmediato en una ficción o simulacro.

Te amo siempre

Para finalizar, debemos recordar que nadie da lo que no tiene. Cuando no nos apreciamos a nosotros con realismo según nuestra edad, estado de vida,, vocación personal y condición, no somos capaces de amar correctamente a los demás. Debemos amarnos a nosotros mismos SIEMPRE, no siempre y cuando no…. de lo contrario  crearemos relaciones de poder y dominio donde lo importante es lo que obtengo del otro, lo que hago cambiar al otro, lo que espero del otro y las posibilidades que tengo de obtenerlo.

Cónocete a ti mismo, rezaba el Oráculo de Delfos. Y como nadie ama lo que no conoce, como dice San Agustín, debemos por ende, conocernos profundamente antes de pretender conocer a alguien más y, evidentemente antes de darle nuestro amor, deberemos amarnos a nosotros mismos como el Padre nos ha amado: Sin condiciones. Omitir nuestro sano amor propio al construir relaciones redundaría en heridas muy graves y difíciles de sanar a lo largo del tiempo, ya sea entre amigos o novios.

¿Y tú amas siempre y cuándo o siempre y cuándo no… ?

Abstinencia: MÁS PRESERVATIVOS… ¿MENOS SIDA?

“La abstinencia es el método 100% seguro para evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual.” Esta oración venía en un libro de texto de Formación Cívica y Ética de segundo grado de secundaria, posteriormente venía un punto y aparte, y una lección completa de uso de métodos anticonceptivos, con diagramas de uso del preservativo y pastillas hormonales. Sin embargo fue en el único libro donde encontré la idea de la abstinencia, el resto se limitaba a exponer y desarrollar el tema de los métodos anticonceptivos y uso del preservativo.

¿Es la Abstinencia algo utópico?

Si la abstinencia es el método 100% efectivo para incluso erradicar las enfermedades de transmisión sexual, la pregunta es ¿porqué merece solo un renglón de todo a una unidad? O peor ¿por qué es omitido? Respuestas comunes podrían ser “porque es moralista, obsoleto y/o utópico”. Una segunda pregunta sería: ¿la abstinencia es realmente un término moralista, obsoleto y/o utópico?

 

Hace algún tiempo estuve investigando un caso de estudio sobre el VIH/SIDA en Uganda, un país africano que en el 2006 su tasa de infecciones de esta ETS (Enfermedad de Transmisión Sexual) redujo en un 30% en personas de 15 a 49 años, además el consumo de preservativos se redujo. Este es un caso atípico considerando otros países en donde la tasa de contagio no sólo no disminuye, sino aumenta.

¿Qué hicieron en Uganda para lograrlo? El proceso que adoptó el gobierno, que se transformó en una política pública, fue el método ABC: Abstinence, Be faithful, Use condom (Abstinencia, Ser fiel y Uso de condón).

 Uganda desarrolló una política pública contra las ETS: el ABC de Abstenerse, Ser (Be en inglés) fiel y  usar (C)ondón

Si el método 100% por ciento seguro para no contraer ETS es la abstinencia, entonces es necesario promoverla como opción A para evitar el contagio, lo cuál se tradujo en campañas mediáticas y de educación para los jóvenes, no como un moralismo sino como una respuesta real y objetiva de combate a las infecciones.

 

Otro detonante del contagio es la vida sexual con múltiples parejas, por lo tanto si la persona no se abstiene de tener relaciones sexuales a edad temprana, la opción B es la fidelidad. El tener una sola pareja sexual no es algo obsoleto, es un método que, no te exenta del contagio, pero reduce considerablemente el peligro.

 

Por último, si el joven mantiene una vida sexual activa y con múltiples parejas se recomienda como método C el uso del preservativo, como último recurso.  La realidad habla, el método funcionó.

 

La pregunta es ¿por qué no se ha replicado el método en otras naciones? Porque el uso del preservativo para prevenir el contagio del VIH/SIDA tiene un fundamento ideológico, político y económico. El consumo de preservativos genera ingresos económicos, su distribución es una política a corto plazo fácil de vender a la población y se ha logrado que en el imaginario colectivo se considere que es la mejor opción y cualquier propuesta diferente suena “irresponsable” y “obsoleta”.

 

La realidad nos está alcanzado, las tasas de contagio de ETS van en aumento y cada ves sus víctimas son más jóvenes. Si queremos resultados distintos, hagamos cosas distintas, el camino ya está trazado. ¿Seremos parte de una ideología o actuaremos de acuerdo a la verdad?

 

Juan Antonio López Baljarg

@Juanlbaljarg